«En el viñedo y en la bodega – 1910″ es una publicación constituida por una serie de artículos que les presentamos mensualmente a lo largo del año 2020. Los artículos proceden del Anuario del Comercio de Vinos de 1910 y describen los diversos trabajos necesarios para la producción de uva y vino a principios del siglo XX..

Febrero en la bodega

Durante el mes de febrero, el trabajo en la bodega estuvo marcado en aquel momento por el trasiego.

 

EN FEBRERO, PUEDE LEERSE LO SIGUIENTE EN EL ANUARIO DEL COMERCIO DE VINOS DE 1910:

«Trasiego – En ciertas regiones, el trasiego comienza en febrero y continúa más activamente en marzo. Este trabajo es de capital importancia para el futuro del vino. Su finalidad es trasvasar el vino joven, una vez decantado por el frío del invierno, para protegerlo de la influencia de las lías que se forman en el fondo de los recipientes. Se realiza de diferentes formas: bien mediante un grifo fijado en la parte inferior del barril, vertiendo su líquido en jarras y vaciándolo en otro barril a través de un embudo colocado en el orificio del tapón; bien mediante sifones, uno de los cuales se sumerge en el barril de extracción y el otro, más largo, vierte el líquido en el barril de llenado; bien mediante bombas de succión y prensado o rotativas, mediante un tubo de cobre o caucho. Las bombas de alto rendimiento son accionadas por motores. Hay que evitar maniobrar las bombas con demasiada fuerza para no enturbiar el vino. El primer sistema tiene el inconveniente de poner el vino en contacto directo con el aire ambiente, lo que puede contaminarlo con gérmenes patógenos o reactivar los fermentos. Los otros dos métodos no exponen los líquidos a estos riesgos de deterioro. En cualquier caso, es fundamental no descuidar la higiene, como la limpieza y el lavado de instrumentos y aparatos, el saneamiento de toneles, etc. La operación se detendrá tan pronto como la limpidez del vino se vuelva ligeramente turbia, ya que no deben penetrar partículas de lía en las barricas. En la medida de lo posible, la extracción se realizará con tiempo seco y fresco y viento del norte, porque en estas condiciones las lías son aún más densas y también menos propensas a ascender en el líquido.

 

Almacenamiento en bodega – Las barricas llenos deben disponerse en fila sobre bases o traviesas de roble de 20 a 25 centímetros de escuadrado. Entre cada fila hay que dejar un espacio de aproximadamente un metro, con el fin de facilitar el tránsito entre las piezas. Las filas dispuestas a lo largo de las paredes deben estar separadas de éstas unos 25 centímetros para facilitar el control del estado de las piezas y la libre circulación de aire. Cuando un vino se acaba de trasvasar para almacenarse en bodega, la pieza se taponará lateralmente para que el vino humedezca el tapón y se evite que penetre aire en ella. Hay que recordar que las bodegas requieren una limpieza rigurosa. Los vinos en fudre o tinas cerradas requieren una vigilancia equivalente».

 

FEBRERO HOY DÍA

 

El trasiego de los vinos sigue siendo una etapa de actualidad para los viticultores que trabajan sus vinos tanto en barricas como en tinas. Esta acción permite separar el vino claro de las lías de fermentación que se depositan en el fondo de las barricas o tinas, pero también homogeneizar los lotes de vinos y constituir los ensamblajes de las añadas. El trasiego puede efectuarse a través del orificio del tapón utilizando mangueras y una bomba o a través de la espita situada en el fondo de las barricas.

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